Más muertes trágicas de matemáticos

Descartes

Acaba de publicarse la noticia de que un filósofo e investigador serio, Theodor Ebert, ha editado un ensayo donde documenta que Descartes murió envenenado por un sacerdote ultraconservador al ingerir una hostia con arsénico.

La tesis parece de chiste por su truculencia. En todo caso la muerte fue trágica. Hasta ahora se consideraba que Descartes no aguanto el clima de Suecia y que muere de pulmonía. La reina había invitado a Descartes por ser su admiradora. Un caso más de mujer interesada por el pensamiento.

Se decía que la reina hacía madrugar a Descartes y por ello enfermó. Para Ebert, la explicación es otra: Descartes madrugaba para comulgar como ferviente cristiano pero no era fanático como su asesino. Siendo católico, Cartesio había vivido refugiado en la tolerante y protestante Holanda.

Teniendo dudas sobre una historia tan folletinesca, he querido actualizar la entrada anterior (https://matemirada.files.wordpress.com/2010/02/turing1.jpg?s=muertes+tragicas ) con otros casos de interés: Hipaso y Turing, este último recordado por un lector. Hay más que irán apareciendo.

Hipaso de Metaponto

Discípulo de Pitágoras, a Hipaso se le atribuye el descubrimiento de la irracionalidad de la raíz de 2, de la inconmensurabilidad de la diagonal del cuadrado con su lado. La bellísima demostración por reducción al absurdo no procede al estar en cualquier manual. El descubrimiento fue demoledor. Se dice que la Matemática Griega se refugia en la Geometría para poder caminar tras el embrollo de los irracionales.

Quizá por el descubrimiento, quizá por comunicar el secreto –las sectas no perdonan, y la pitagórica lo era- cuenta la leyenda que ahogaron a Hipaso tirándole de un barco. Las versiones suaves dicen que el propio Hipaso se suicidó, y las más duras que el asesinato fue ordenado por el propio Pitágoras. Bella historia para iniciarse en los números irracionales.

Alan Turing

Cuándo un país tras otro van reconociendo con normalidad y respetando la opción homosexual, no podemos dejar de indignarnos ante la terrible muerte de un matemático que tanto ha contribuido al avance de la ciencia y cuyo esfuerzo permitió descifrar el Código Enigma en la Segunda Guerra Mundial.

Turing tuvo relaciones consentidas con un joven mayor de 18 años. Un tribunal le condenó a elegir entre la prisión y un tratamiento de choque hormonal. Alan se decide por lo segundo, al no poder resistirlo se suicida. Muy poco más tarde cambia la ley, el delito de Turing dejó de serlo.

Hay iniciada una campaña para rehabilitar su memoria (https://matemirada.files.wordpress.com/2010/02/turing1.jpg?s=Turing )

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Acerca de angelrequena

Profesor jubilado de matemáticas
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