Las matemáticas del castigo: las guerras no sirven

Estamos tan acostumbrados a la presentación de la evolución como una lucha y una competición, que perdemos de vista que para sobrevivir también es necesaria la cooperación.

El caso de los humanos es una muestra: la guerra ha acompañado nuestra historia, pero nunca ha sido uno contra uno. Se coopera aunque sea para enfrentarse a otros.

En estos momentos que Palestina sufre un castigo severo es conveniente recordar lo que dicen los estudios matemáticos sobre el castigo.

Las formulas de los modelos del profesor Martín Nowak ponen de manifiesto que los castigos severos desencadenan una espiral de represalias, y se vuelven perjudiciales y destructivos.

Si para resolver una agresión (la de Hamas con pequeños cohetes) se utilizan procedimientos con castigo severos a inocentes se produce un efecto que termina perjudicando a todos.

Si los principios éticos no son suficientes, úsense -al menos-las matemáticas para sacar conclusiones: se obtiene más cooperando.

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Acerca de angelrequena

Profesor jubilado de matemáticas
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